Día 6. Aprender en equipo
- sergio7grus
- 22 nov 2018
- 2 Min. de lectura
Podríamos definir el aprendizaje cooperativo como "trabajar en grupos/equipos para alcanzar un objetivo común. Dividir los trabajos entre los distintos integrantes de los mismos para alcanzar la meta deseada en beneficio de todos." o bien como "el uso instructivo de grupos pequeños para que los estudiantes trabajen juntos y aprovechen al máximo el aprendizaje propio y el que se produce en la interrelación” (Johnson & Johnson, 1991), pero lo cierto es que el aprendizaje cooperativo funciona, y mucho.
El hecho de formar grupos de trabajo heterogéneos en el aula es muy útil en la actividad docente. Permite que los estudiantes compartan conocimientos y habilidades para alcanzar una meta común a todos ellos. Para darnos cuenta de esto, el profesor de TIC nos ha hecho hacer varios juegos. Uno de ellos consistía en escribir el nombre en un papel, hacerlo una bola y lanzarlos todos al mismo tiempo. Primero, cada uno debía buscar la bola de papel con su nombre sin ayuda de los demás. Después, repetimos la prueba colaborando entre todos. Evidentemente, la segunda vez tardamos mucho menos tiempo.

Lo cierto es que trabajar en equipo facilita mucho el aprendizaje. No obstante, la finalidad del aprendizaje cooperativo no es aprender a hacer las cosas juntos sino aprender juntos a hacer las cosas solos. Es cierto que el aprendizaje cooperativo presenta algunos inconvenientes, como el hecho de que en un grupo puede haber alumnos que trabajen más que otros, pero, en contraposición, se trabajan muchos aspectos positivos como una visión crítica, aprender a respetar las opiniones de los demás, respetar el turno de palabra y un largo etcétera.
Por otro lado, el hecho de estar juntos no genera equipos. Como docentes, debemos trabajar para conseguir un clima de confianza entre alumnos y entre alumnos y profesores. Podemos conseguirlo, y lo haremos.



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