4. La Evaluación, ese trágico momento.
- sergio7grus
- 8 nov 2018
- 2 Min. de lectura
Cada día llego a esta clase con más expectativas y cada vez se ven más cumplidas. El tema a tratar este lunes fue uno al que todos nos enfrentamos continuamente en nuestras vidas, la evaluación.

Todos/as recordamos ese examen agobiante, cargado de materia, en el que tienes la sensación de que te juegas la vida y que tan malas sensaciones nos hizo sentir. Todos los días los días, nuestros/as alumnos/as se enfrentan a estas sensaciones, creando una sensación de estrés continuo que no es nada beneficioso para nadie. ¿Podemos conseguir que nuestros estudiantes pierdan el miedo a ser evaluados?
La evaluación es una herramienta que tienen los docentes para, por un lado, saber si sus estudiantes están reteniendo aquellos conocimientos deseados y ,por otro lado, saber qué aspectos mejorar de su propia actividad educativa. Por tanto el objetivo debe ser no demonizar la evaluación, sino entenderla como un paso más en el proceso de aprendizaje. Es decir, tenemos que conseguir que los estudiantes entiendan la evaluación como un reto a superar, como una manera de mejorar, de aprender, como ese enemigo final de los videojuegos que tanto cuesta derrotar y que tanta satisfacción genera cuando por fin consigues derrotarlo.

¿Cómo conseguimos esto? Aplicando diferentes métodos de evaluación con los que consigamos que los estudiantes entiendan la evaluación como un medio y no como un fin. Hay que conseguir que normalicen el error, que no tengan miedo a equivocarse, que del error es de lo que más se aprende. Apliquemos la autoevaluación, coevaluación y la heteroevaluación en las aulas. Mantengamos un feedback, tanto frío como caliente, con nuestros/as alumnos/as. Alabemos el trabajo, hagamos que sepan cuando van en la dirección correcta. Evaluemos en todo momento y no solo en un examen. No se puede evaluar a todos los estuadiantes con el mismo rasero ya que cada uno tendrá unos puntos fuertes y unas debilidades.



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